Press "Enter" to skip to content

El concierto catártico de Robe Iniesta en Madrid sin (apenas) restricciones – BCFocus

El cantante Robe Iniesta, durante un concierto en el Wizink Center del  20 de noviembre de 2021, en Madrid.
La cantante Robe Iniesta, durante un concierto en el Wizink Center el 20 de noviembre de 2021, en Madrid. Ricardo Rubio (Europa Press)

Esta crónica debe ser, por la fuerza, una crónica Gonzo , sin ser yo mucho de Hunter S. Thompson. La razón es que, en el momento de escribir este artículo, todavía me duelen las sienes por los litros de alcohol ingeridos antes, durante y después del concierto de Robe. Sé que puede sonar poco profesional, pero cualquiera que intente transmitirte las sensaciones que produce un espectáculo de Robe (antes Extremoduro) estando sobrio, simplemente está tratando de engañarte.

Apuesto a que a Robe Iniesta no le gusta escuchar que el alcohol es un factor ineludible en su música en vivo, pero así es. Eso sí, lo echaron de menos las miles de personas que anoche eligieron la entrada a la pista en el WiZink Center, ya que la normativa de la Comunidad de Madrid no permite beber a los asistentes de pie y a los que tienen asiento de entrada. Es así de absurdo (sobre todo porque los bailarines tienen que estar encerrados en habitaciones de techo bajo sin sistema de ventilación para poder beber), pero eso explica por qué, por una vez, la pista no fue la más deseada en un concierto de Robe. , algo realmente inusual.

Aún a la venta las entradas quince días antes, y aún habiendo actuado en Rivas hace apenas tres meses, el concierto de Robe en Madrid de anoche estaba casi agotado. Quedaban poco más de mil plazas para la venta de la grada superior, y la forma en que se pusieron a la venta generó extraños claros en el Palacio de Deportes, ya que se pusieron a la venta las gradas superiores de Felipe II y Fuente del Berro. más tarde que la de Goya, la que parece estar a una parada de metro del escenario de los conciertos del WiZink Center. El resultado es que algunos tuvieron que comprar un boleto que no querían a pesar de que no había vendido . Confusa estrategia que tampoco sorprende porque Robe y su equipo, siempre con la mejor voluntad, no son ajenos a despertar a su propio público, y está la desafortunada gira por Extremoduro para demostrarlo.

Que las entradas no se venden tan rápido cuando las firma el grupo o el solista es un hecho; la misma paradoja que detuvo la carrera de David Summers cuando era, a todos los efectos, Hombres G. Robe no ignora esta circunstancia y ha promocionado su gira en múltiples entrevistas con una entrega desconocida sobre alguien que, hace una década, llegó publicar algún disco de Extremoduro sin dar un solo comunicado a los medios.

Hubo la tentación de considerar a la mayor parte del público del WiZink Center nostálgico por la anterior marca Robe. Por edad y actitud encajan. Por eso fue tan impactante la forma en que cantaron a todo pulmón. Mayrapeutica , Soberbio último disco de Robe, en la segunda mitad del espectáculo, tras el anticlimático intermedio de 30 minutos que el artista viene imponiendo en sus conciertos desde tiempos inmemoriales.

Las nuevas canciones resistieron Tan payaso , Así es. Y tienes que tener mucha confianza en ti mismo para interpretar plenamente tu último disco cuando tienes más de 30 años de carrera. Pero es que Mayrapeutics Es una obra importante en el corpus de Extremoduro y Robe, y así lo certifican las 15. 000 personas que anoche se desmoronaron cantando su interludio, sus cuatro movimientos y su coda alegre.

Hay algo en la música de Iniesta que, en directo, hace que la gente quiera abrazarse. Y no todo se puede atribuir al alcohol, que sin duda lo potencia. Los desconocidos quieren encontrarse, y eso no pasa en ningún concierto, al menos no en Madrid, una ciudad agitada. Una mujer sentada a mi lado me dijo que la música de Robe la atraía como mujer de una manera que yo, como hombre, nunca podría entender. Quizás eso es lo que crea un equilibrio de género en los directos de Robe como no hemos visto en ningún otro representante del rock español de su generación.

Robe, el personaje del escenario, es un extraño cruce entre el predicador mesiánico y el tótem de madera que cobró vida en ese episodio de Creepshow 2 (no es que sea un animal directo, y menos a sus casi sesenta años). El público lo adora, y no pongo esto último en mayúsculas por modestia del escritor, pero es así. Con su ropa como un Jesucristo de deporte , que nadie más que él pudo defender con tanta naturalidad en 2021, se para frente al micrófono, impertérrito, y deja que el sexteto que lo acompaña escenifique la energía de su música mientras él mira al horizonte. Entre bloques de canciones se dirige a sus fieles con lo que parecen ser reflexiones poéticas no improvisadas. Hay una cierta impostura en el tono con el que nos habla, porque si no hubiéramos escuchado su letra, quizás lo tomaríamos por alguien más analfabeto. Pero no, el engaño no es posible: Robe Iniesta es un poeta.

La omnipresencia del violín es quizás lo que más distingue la interpretación en vivo de Robe de la de Extremoduro, llegando a competir en solos con la guitarra, pero sin ser forzado: es una adición natural a su estilo. Como corchetes que enmarcan antes y después de la interpretación de Mayútica , Las canciones de Extremoduro encienden progresivamente al público: Si vas , El camino de las utopías , Tan payaso , Apoyar , La acera de la puerta trasera … Aunque no puedo enfatizar lo suficiente que el nuevo álbum desata el mismo entusiasmo que los clásicos, en particular su segundo movimiento, Filosofía de mierda .

Cuando el cierre llega después de casi tres horas (intermedio incluido) con Amar, amar, amar y ensanchar el alma , no hay 15. 000 personas en el pabellón, solo un bloque de granito celebrando estar ahí, estar vivo. Incluso los pogos de la pista están de vuelta en ciertas canciones. Es imposible saber si este tipo de concierto ha vuelto para quedarse, pero lo cierto es que anoche la música fue catártica, muchos bailamos “como una puta loca” y queríamos creer que los dos últimos años habían Ha sido nada más que un mal sueño.

“Descargo de responsabilidad: si necesita actualizar o editar este artículo, visite nuestro centro de ayuda. Para obtener las últimas actualizaciones, síganos en Google News”

Google News